Saltar al contenido

Los diferentes tipos de evaluación en la escuela

Para identificar las dificultades académicas de los estudiantes, los diferentes tipos de evaluación son una herramienta fundamental. Es a través de esto que podrás medir lo que se entiende, lo que se adquiere y lo que saben hacer tus alumnos.

Hay varios tipos de calificaciones, y tenga en cuenta que calificación no significa necesariamente calificación.

Los diferentes tipos de evaluación

¿Cuáles son los tres tipos de evaluación? Estos son los diferentes tipos de evaluación en la escuela primaria, intermedia y secundaria:

Evaluación diagnóstica

La evaluación diagnóstica, también llamada evaluación inicial, es una evaluación que se realiza al inicio del aprendizaje, de una secuencia o incluso de un curso, y puede tener lugar en todos los niveles de escolaridad.

La evaluación diagnóstica permite medir “los cimientos” sobre los que desarrollaremos el conocimiento. Y es bien sabido que es difícil construir sobre arena …

El profesor puede así conocer para cada alumno: sus puntos fuertes en los que anclar nuevos aprendizajes y sus puntos débiles, signos de las dificultades que encuentra.

Hasta el comienzo del año escolar 2007, Educación Nacional evaluó los logros de los alumnos cuando ingresaron al sexto grado. A partir de 2008, estas evaluaciones se llevarán a cabo ahora en CM2; los resultados obtenidos seguirán al alumno de segundo grado y deberán constituir una base de trabajo para los profesores.

Evaluación formativa

Esta es la evaluación que haces durante el aprendizaje, para comprobar que los alumnos han entendido el concepto que acabas de enseñar. Por lo general, es rápido y no siempre está escrito.

Se dice que esta evaluación es formativa, porque continúas “entrenando” a los estudiantes mientras los evalúas. Te permitirá insistir más en lo que parece difícil, volver inmediatamente a un error y no quedarte en un malentendido.

Algunos consejos efectivos

  1. Al comienzo de la sesión, puede interrogar oralmente al azar a uno o dos estudiantes sobre el curso que iban a aprender el mismo día. Verás si aprenden sus lecciones y pueden recuperar lo que no se sabe o no se comprende. No dude en marcar a los alumnos (en cinco puntos, por ejemplo).
  1. Durante la sesión, no dude en que los alumnos formulen – y reformulen – el aprendizaje.
  1. Practica la escritura y recorre las filas. En sexto grado, es muy conveniente que los estudiantes trabajen en una pizarra, lo que le permitirá ver rápidamente quién ha entendido y quién no.
  1. Al final de la sesión, use la reformulación nuevamente para que los estudiantes puedan identificar lo que necesitan entender y recordar.

Evaluacion sumativa

La evaluación sumativa le permite evaluar lo que se ha hecho en el aula, una vez finalizado el trabajo de aprendizaje. No tiene que escribirlos. Es necesario :

  • dar a los alumnos, antes de la evaluación, un tiempo para aprender en casa a “digerir” lo que se ha hecho en clase;
  • notifique a sus alumnos con una semana de antelación, para verificaciones que cubran varias sesiones, o incluso varias secuencias;
  • no abstenerse de verificaciones inesperadas en una lección que acaba de terminar. Te habrás cuidado de advertir a tus alumnos a principios de año que puedes evaluar el aprendizaje de un curso en cualquier momento;
  • Indique a los estudiantes, después de la evaluación, lo que han logrado hacer y cómo deben hacerlo en los lugares en los que fracasaron.

Puedes consultar : Evaluación formativa y evaluación sumativa: ¿cuáles son las diferencias?

¡Clases sin notas! El interés de “evacuar” los billetes

No calificar a los estudiantes permite:

  • obtener una mejor inversión de los alumnos en dificultad hasta el final del año;
  • generar menos estrés, menos competencia y por tanto un mejor clima laboral;
  • promover en los alumnos una mayor conciencia de lo que se espera de ellos y, por tanto, de lo que deben aprender;
  • comprender y analizar los fracasos, evitando que los adolescentes se sientan encerrados en una categoría (buen / mal alumno);
  • animar a los alumnos a progresar, resaltando todo lo positivo o adquirido y mostrando lo que aún queda por trabajar;
  • mejorar su autoestima. Así, los adolescentes ya no hablan de “apesto” o “mala nota”, sino de habilidades adquiridas o no adquiridas. Se trata de una auténtica revolución en la forma de percibir el nivel educativo.

Atención ! No es posible excluir completamente la puntuación en el sistema actual. Suponiendo que un consejo de clase pueda prescindir de él, todos nuestros diplomas se basan en la nota, y el control continuo en la patente requiere la presencia de una nota numérica por asignatura. Sin olvidar a todos los que están adjuntos a la nota cifrada y a los que tendrás que convencer: ¡compañeros, jerarquía, padres y alumnos!

Conclusión

El control “sorpresa” que evalúa las adquisiciones de toda una secuencia y al que también le atribuyes un doble coeficiente. También es contraproducente, ya que evaluará el trabajo no preparado y sus alumnos se desanimarán después.

La misma habilidad se puede evaluar varias veces en el trimestre, esto permite que los estudiantes más lentos también tengan éxito, incluso tomando más tiempo.

Fuentes:

  • Sandrine Maury, Ayuda a alumnos con dificultades, 2008, Éditions d’Organisation Groupe Eyrolles.
  • P. Vianin, Contra el fracaso escolar. Apoyo educativo para niños con dificultades de aprendizaje, De Boeck, 2007.
  • V. Kociemba, R. La Borderie, Ayudar a alumnos con dificultades. Docente en una ZEP, Bordas Pédagogie, París, 2004.