Saltar al contenido

9 consejos para ayudar a los estudiantes con TDAH

La escuela puede ser un lugar difícil para los estudiantes hiperactivos, con TDAH o con otros déficits de atención. Su éxito académico depende en gran medida de su capacidad para prestar atención y controlar su comportamiento e impulsos.

Los niños con trastorno por déficit de atención o hiperactividad están en constante movimiento, tanto física como mentalmente. A menudo tienen dificultades para completar o iniciar sesiones largas debido al largo período de concentración y asistencia que se les impone. Recuerde que estos comportamientos no son una opción para el estudiante. Estos son los síntomas de un trastorno cerebral. El simple hecho de decirles a estos estudiantes que dejen de hablar, que se sienten o se calmen no es útil ni justo para el estudiante. Al estudiante le encantaría seguir sus órdenes, pero no puede evitarlo. Los estudiantes hiperactivos o con déficit de atención no siempre controlan sus impulsos y, a menudo, tienen dificultades para concentrarse y controlarse. Sin embargo, si implementa de manera proactiva algunas estrategias simples, podría ver una gran diferencia en el desempeño de estos estudiantes.

1. No tengas prejuicios

Uno de los errores más grandes que puede cometer al principio como maestro ha sido sesgado hacia los estudiantes hiperactivos, el TDAH u otros déficits de atención. Cuando nos enteramos de que uno de los nuevos estudiantes tenía ADD, inmediatamente pensamos que conocíamos el problema y comenzamos a diferenciarnos por ese estudiante. Esta estrategia fue muy decepcionante para ambos.

A lo largo de los años, al observar de cerca a los estudiantes, nos dimos cuenta de lo que les resultaba difícil. Por ejemplo, un estudiante puede tener dificultades para comenzar una nueva tarea, otro estudiante puede carecer de atención para concentrarse en una tarea el tiempo suficiente para completarla, otro puede tener dificultades para realizar múltiples tareas, otro pueden tener dificultades para recordar qué hacer, algunos estudiantes pueden tener dificultades para establecer prioridades y mantenerse organizados, etc. Cada alumno es diferente y tiene diferentes dificultades. Aprenda sobre sus estudiantes, pruebe diferentes intervenciones y use los resultados para determinar si la intervención es efectiva.

2. Mientras lee, use textos muy interesantes elegidos por los estudiantes.

Las tareas de lectura pueden resultar especialmente difíciles para los estudiantes con déficit de atención o trastornos de hiperactividad. La lectura implica períodos prolongados de atención e inactividad. Para superar este problema, utilice solo material de lectura muy interesante que los estudiantes hayan elegido por sí mismos. Pueden utilizar cómics, novelas gráficas, revistas, artículos divertidos o interesantes, etc. Si logra que las tareas de lectura sean agradables y breves, la atención y la concentración permanecerán altas y la comprensión mejorará.

Para obtener el mejor material de lectura interesante, dé a cada estudiante un inventario de los libros que le gustaría leer.

Una vez que haya descubierto en qué están interesados ​​los estudiantes, puede obtener algunos de estos materiales de lectura por su cuenta, animar a los estudiantes a que traigan los suyos, pedir donaciones a los padres, asociaciones de padres y maestros y más. o busque libros en su biblioteca local. Recuerde, el material no tiene por qué ser un libro. Ahora es un buen momento para ser creativos y dejar que lean algo que no parezca una tarea.

3.Haga listas y ayude a los estudiantes a clasificar sus prioridades

Si sus alumnos olvidan fácilmente las tareas, están abrumados con la multitarea, no pueden realizar un seguimiento de sus asignaciones o tienen problemas para priorizar, cree un sistema para ellos. Registre todas las tareas en una agenda o lista y déles prioridad para que comprendan exactamente lo que deben hacer en clase y en casa. Es posible que incluso deba llevar a los estudiantes un paso más allá y escribir el proceso paso a paso para completar una tarea. Es muy fácil acercarse sigilosamente al escritorio de un estudiante para escribir tres o cuatro pasos a seguir después de explicar la tarea a la clase.

Consulte su lista / planificador con regularidad para actualizar y organizar las tareas pendientes para ellos. Además, obtenga la firma de los padres en las agendas de los estudiantes todos los días para que los padres estén informados y comprometidos.

A continuación, se muestra un ejemplo de una lista que se puede utilizar con los estudiantes. Hemos plastificado estas listas para que los estudiantes puedan reutilizarlas todos los días. Si su estudiante se siente cómodo, puede pegar la lista en la esquina de su escritorio o dejarla en su estudio para mantenerla un poco más privada. Puede hacer clic AQUÍ para acceder a este recurso gratuito.

4. Utilice metas progresivas

Los videojuegos usan este truco para entusiasmar a la gente. Un videojuego típico usa un bucle de retroalimentación Acción -> Recompensa que te hace volver por más. Es fácil y divertido obtener la recompensa, por eso sus hijos siguen regresando.

Use esa misma psicología para su próxima lección, su próxima tarea o su próximo proyecto creando pequeñas metas que puedan tachar cuando terminen su tarea.

El cerebro humano está programado para perseguir un comportamiento gratificante, pero lamentablemente nuestro cerebro toma el camino menos difícil para resistir este sentimiento gratificante. Completar un proyecto difícil activará el centro de recompensa de nuestro cerebro. Sin embargo, la mayoría de las personas prefieren conformarse con opciones más fáciles como ver un programa de televisión o navegar por Internet porque brindan la misma sensación de satisfacción con menos energía y estrés. A veces, la única motivación para realizar una tarea difícil es cuando nuestras hormonas del estrés alcanzan niveles de pánico. El uso de metas progresivas motivará a sus estudiantes a hacer su tarea por diversión y placer en lugar de simplemente evitar el estrés.

Por ejemplo, si tiene problemas para practicar la división, puede crear una lista de logros con múltiples objetivos.

Incluso podría tomar esta información y hacer insignias con los títulos recién ganados para que los estudiantes las guarden, muestren, etc. Es una forma sencilla de hacer que los estudiantes sientan que están ganando algo. Esto le da un propósito a la misión y ayuda a motivarlos a lograr la meta.

5. Elija un asiento especial

He descubierto que mis estudiantes hiperactivos, con TDAH o TDAH se desempeñan mejor cuando tienen su propio asiento especial. Muchos maestros usan asientos flexibles, que también es una excelente manera de adaptarse a las necesidades especiales de los estudiantes. Debe hacer lo que funcione mejor para usted y sus estudiantes.

Para los estudiantes con TDAH o que tienen déficit de atención, el maestro puede ofrecerles arreglos alternativos de asientos para ver qué les gustaría más. Nunca los obligue a sentarse cerca de su escritorio o solos. ! ¡Es casi como el tratamiento extra especial! Los estudiantes eligen su propio rincón tranquilo, libre de distracciones de otros estudiantes. Además, trate de mantener su asiento alejado de ventanas, puertas y otros estudiantes para eliminar también las distracciones visuales. Este arreglo también le ayuda porque le permite verificar fácilmente si el estudiante comprende bien las instrucciones y si puede comenzar su tarea por su cuenta.

6. Dé tiempo a los niños para que se muevan.

Los estudiantes hiperactivos, con TDAH o con déficit de atención necesitan moverse, así que déjelos. Sin embargo, trate de facilitar este movimiento para que cause la menor distracción posible. Si el estudiante tiene que mecanografiar o hacer clic en lápices, etc., trate de encontrar algún tipo de objeto que se mueva (juguete que se mueva, bandas que se mueven, etc.) que pueda usar en su asiento sin hacer ruido. Además, según las necesidades del estudiante, déles tiempo para levantarse de sus asientos, salir del aula y mudarse. Puede incorporar descansos cerebrales en su día, pueden caminar a paso ligero hasta la fuente de agua potable, pueden saltar la cuerda en el acto, etc.

7. Reorientar la necesidad de atención de los estudiantes

El comportamiento de búsqueda de atención indica que un estudiante necesita ayuda para aprender cómo satisfacer mejor sus necesidades. Es mejor cambiar la etiqueta por comportamiento de búsqueda de atención. Nuestros estudiantes realmente solo buscan conectarse contigo y sus compañeros de clase, pero carecen del sentido de pertenencia que necesitan. En sus mentes, la atención negativa es mejor que la falta de atención. Así que ayúdelos a satisfacer sus necesidades de manera constructiva.

Cuando el niño se porta mal, valide sus sentimientos y apóyelo. Trate de reorientar el comportamiento negativo mediante actividades de vinculación positiva. Cuando un estudiante se está portando mal, pídele que te ayude a enseñar o explicar un concepto, responder una pregunta o ayudarte con cualquier otra tarea. Recuerde no perder los estribos y reaccionar ante estos estudiantes. Al darles un trabajo, se sienten importantes y vistos.

8. Desarrolle hábitos efectivos

Para los estudiantes hiperactivos o con déficit de atención, es fundamental establecer hábitos sólidos. Los estudiantes prosperan a través de la previsibilidad y la estructura, y prosperan en un entorno donde las expectativas se conocen y se refuerzan. Asimismo, también conviene informar a los alumnos con antelación de los cambios de hábitos para que se familiaricen con el nuevo hábito. También es útil tener una muestra visual del horario publicado en algún lugar. Si es necesario, puede ser muy útil que el horario se publique en el escritorio del estudiante para reforzar sus hábitos.

9. Incorporar literatura

La mejor manera de hacer esto es hacer que sus estudiantes comprendan que ser diferente está bien. Una de las mejores formas de hacerlo es utilizando libros de imágenes.

¿Qué es un libro de imágenes?

Un libro de imágenes es un libro, generalmente destinado a niños, en el que las imágenes son tan importantes como las palabras para contar la historia. En los libros ilustrados, hay ilustraciones en cada página o en una página de cada par de páginas.

Aunque la mayoría de los libros ilustrados todavía están escritos para niños pequeños, se han publicado varios libros ilustrados excelentes para lectores de escuelas primarias y secundarias superiores.