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Que pueden cambiar los profesores

Los maestros y la educación se consideran los pilares de una sociedad exitosa. Vivimos en un mundo en constante cambio y los profesores pueden, de una forma u otra, ser agentes de cambio en su escuela y su entorno en general. De hecho, pueden establecer procesos como parte de su trabajo y, por lo tanto, marcar la diferencia para sus estudiantes.

El personal de la escuela, especialmente los profesores, por lo tanto, juega un papel clave en la renovación de la educación y la mejora de los estándares de los estudiantes.

En este sentido, nos preguntamos cuáles son los elementos que los docentes pueden cambiar para desarrollar la docencia.

¿Por qué cambiar?

Según estudios de la UNESCO, el mundo todavía sufre una escasez de calidad de la educación. Esta observación se deduce del hecho de la falta de docentes calificados en general. La situación se ha vuelto preocupante, ya que un número importante de docentes carece de los conocimientos, las habilidades pedagógicas y las metodologías necesarias para enseñar de manera eficaz y eficiente. Algo que afecta el aprendizaje de los estudiantes.

El mundo sigue avanzando y los establecimientos están tratando de seguir la línea. Pero resulta que la definición de la calidad de la educación es una operación bastante compleja, caracterizada por diversas tensiones, tanto ideológicas como metodológicas, que bloquean el logro de la unanimidad.

La situación ciertamente no es satisfactoria, requiere una fuerte implicación y una visión muy clara y definida para desarrollar una oferta adecuada. Dado que los docentes se enfrentan de forma directa y diaria a los desafíos de la educación, son actores educativos importantes en los procesos de cambio.

¿Cuáles son los elementos que se pueden cambiar?

Los objetivos de los profesores son divergentes, entre quienes prefieren el desarrollo de la personalidad de los alumnos y quienes favorecen la adquisición de conocimientos. Pero la suerte común de todos los educadores es la conciliación de la vida de los niños con las metas asignadas a la educación.

A continuación, le presentamos algunos elementos que los profesores pueden cambiar. En una primera observación, pueden parecer, a corto plazo, una pérdida de tiempo o una inversión más o menos costosa. Por otro lado, a medio y largo plazo supone un ahorro de tiempo asombroso.

Esta ganancia se caracteriza por la reducción de problemas de disciplina, el aumento de la concentración y atención de los estudiantes. De hecho, el curso de las sesiones será más fácil y eficiente. No habrá más tiempo perdido al comienzo del curso para establecer el orden, por lo que habrá menos tiempo para dedicar a resolver conflictos, generalmente basados ​​en trivialidades y malentendidos.

Desde este punto de vista, los profesores pueden centrarse en:

  • Una individualización más avanzada y eficaz desde la edad más temprana del niño, cambiando el clima del aula;
  • Inculcar el pensamiento crítico, el arte de hacer preguntas adecuadas y relevantes;
  • Trabajar en la confianza personal de los estudiantes de forma personalizada;
  • Desarrolle tan pronto como sea posible una mente analítica;
  • Integrar nueva tecnología en el aula para consolidar la participación de los estudiantes, animarlos a hacerse cargo de su aprendizaje y desarrollar su propio interés;
  • Involucrar a los estudiantes en una conversación fuera de un contexto educativo, en lugar de una conversación personal para aprender cosas sobre sus estudiantes y posteriormente forjar fuertes lazos entre el maestro y el estudiante;
  • Integrar a los estudiantes en actividades fuera de las escuelas para acercarse a ellos y desarrollar sus intereses. También permite interactuar con los padres de los alumnos, si están presentes, en un entorno informal. Colaborar con la familia y compartir información sobre asuntos familiares y del aula;
  • Los profesores también pueden cambiar la comunicación y sus actitudes hacia los estudiantes, para que estén disponibles y atentos unos a otros;
  • Dar a los niños una visión del futuro y no adaptarlos solo al estado actual que no es fijo, como dijo Kant “No solo debemos educar a los niños según el estado actual de la especie humana, pero según su futuro, posible y mejor estado ”.

¿Cómo cambiar?

Es cierto que los profesores no son simples “transferidores”, pero lejos del enriquecimiento académico, es un modelo que inspira a los alumnos. Además, la base del sistema educativo es, ante todo, la relación profesor-alumno. La mejora del sistema educativo depende de ello. Para ello, es necesario garantizar las condiciones adecuadas para involucrar a los estudiantes en el aprendizaje.

Los profesores necesitan captar y mantener la atención de los estudiantes, nutrir su creatividad y desarrollar su pasión. Estas acciones, que parecen tan sencillas, darán a los alumnos el deseo de aprender con total autonomía y colaborando entre ellos.

El proceso puede comenzar cambiando la forma en que son los profesores, sus hábitos de enseñanza y el entorno escolar.

Un docente que sepa cómo motivar a sus alumnos y efectuar cambios de manera efectiva puede enfrentar los diversos desafíos que pueden enfrentar en el futuro. Es un maestro capaz de convertir a los estudiantes en ciudadanos fuertes.

Sin embargo, para cambiar, primero debes dejar los caminos habituales y los caminos trillados para marcar la diferencia y dejar tu huella.

En resumen, el profesor puede cambiar una variedad de elementos. Clima del aula, condiciones de trabajo, estado de ánimo… Pero hay que tener en cuenta que se avecina un cambio y lleva tiempo. Se explica, se discute, se prepara y se adapta.

Tanto si eres profesor como formador, puedes trabajar en las ideas que hemos compartido contigo y disfrutar de los deslumbrantes resultados.

Entonces, si quieres empezar hoy, con una sola idea, ¿cuál elegirás?

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