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todo lo que los profesores necesitan saber

La clase flexible, llamada Asientos flexibles en inglés, es sobre todo un método de ordenación del espacio didáctico que es el aula, pero también una cierta elección pedagógica repensando tanto la postura de los aprendices que son los alumnos como de los profesores. Este concepto nacido en Norteamérica se ha extendido en muchas aulas de todo el mundo, especialmente en los países escandinavos para Europa. Estas clases se componen de varios bloques dentro de la clase, y se encuentran principalmente en educación infantil y primaria. Son raros en el nivel secundario por varias razones pedagógicas y prácticas. En España, las escuelas con pedagogía alternativa adoptan este modelo, mientras que las escuelas tradicionales están solo en los inicios de este desarrollo del espacio escolar que en realidad revela un cambio de paradigma educativo promoviendo aún más pedagogías colaborativas y diferenciadas.

Una pedagogía colaborativa y diferenciada

Muchos profesores y sistemas educativos han adoptado este método basándose en una observación: las aulas pueden generar charlas, los profesores tienen dificultades para hacer cumplir las reglas de disciplina, los estudiantes carecen de atención a diferentes ritmos. Entonces, lo que está en juego es que los equipos educativos encuentren medios para promover el aprendizaje y el desarrollo de los alumnos. Los diversos estudios realizados muestran que no todos los problemas encontrados mantienen los sistemas escolares en su lugar, pero que sus modificaciones permitirán mejorar los contextos de aprendizaje. Estos problemas se deben a la rigidez y homogeneidad de los métodos de enseñanza. Por lo tanto, se trata de promover la libertad de los estudiantes para elegir sus métodos de aprendizaje y al mismo tiempo establecer reglas.

La primera postura revisada por la clase flexible es la del alumno, situado en el centro del sistema educativo. Son libres de elegir su espacio de trabajo en el aula, sus modalidades (solos, en parejas, en grupos), su posición (sentados, de pie). L’objectif est de donner aux élèves le choix du type d’espace qui leur convient le mieux et les aident à bouger (et donc à canaliser leur énergie au service des apprentissages), à communiquer, travailler en collaboration et s’engager dans un espíritu crítico. Este tipo de dispositivo mejora principalmente tres habilidades transdisciplinares: autonomía, iniciativa y responsabilidad. Así, el alumno es un aprendiz activo, consciente tanto de sus debilidades como de sus fortalezas, lo que le permite elegir su espacio y su actividad según sus necesidades, pero también para ayudar a sus compañeros. Esta pedagogía promueve la autoconfianza en el alumno, pero también entre los alumnos y el profesor.

La segunda postura, y quizás la más decisiva, es la del maestro y su pedagogía. La clase flexible fomenta el “dejar ir” sin que necesariamente las reglas desaparezcan dentro de la clase. Esta postura permite al alumno ser un aprendiz autónomo y responsable donde el docente sale de una postura transmisiva para posicionarse como guía, término bastante común en las pedagogías alternativas. Es un facilitador de aprendizaje y reconsidera los tiempos de aprendizaje. Proporciona un horario flexible en el que los estudiantes eligen las actividades que desean realizar de acuerdo con un plan de trabajo, y ofrece a los estudiantes tanto recursos como recorridos individualizados.

maestra en un aula

Un diseño de aula dinámico

El concepto de aula flexible comienza con un diseño del aula, que es el espacio para el aprendizaje y la enseñanza. Si el término en inglés, Asientos flexibles, enfatiza los diferentes asientos ofrecidos, las opciones de distribución van más allá de los muebles para sentarse y tienen como objetivo responder a diferentes tipos de inteligencia al tiempo que configuran el aula como un laboratorio creativo. Es fundamental que el espacio del profesor esté integrado con el espacio del aula. Así, el aula se rediseña y reorganiza en torno a diferentes usos.

El primer paso para crear un aula flexible es la distribución de islas de clases, islas de mesas de trabajo, pero también espacios ligeramente diferentes como un rincón de lectura o un espacio de aislamiento para los niños. Los métodos de identificación varían, algunos profesores utilizan carteles, otros códigos de colores: lo principal es que los alumnos identifiquen los diferentes espacios dentro del aula.

La segunda etapa es la variación de los asientos, la clase flexible debe ofrecer al menos tres diferentes que se dividen en dos categorías principales. El primero es el de estimular las fundaciones. Proporcionan un mayor rango de movimiento para los niños y les permiten gastar la energía extra que tienen. Estos asientos ayudan a estimular las habilidades motoras, el estado de alerta y la atención de los estudiantes. Pueden ser globos, tartas de asiento, gomas elásticas. A estas primeras sesiones se suman las bases calmantes que en esta ocasión ofrecen un menor rango de movimiento, los alumnos son más egocéntricos y promueven un retorno a la calma y una mayor atención a la tarea que se les encomienda. En esta ocasión se privilegian los bancos, cojines y otomanas.

A este primer tipo de mobiliario se añaden otros elementos imprescindibles. Las mesas primero también pueden variar según su tamaño, forma y altura: las mesas altas permitirán a los estudiantes que necesitan gastar más energía mantenerse erguidos, mientras que las mesas bajas permitirán que otros permanezcan erguidos. ‘Use cojines. El almacenamiento está diseñado para estar a disposición de los estudiantes, por lo tanto accesible y a su altura. Los casilleros, los estantes bajos o incluso las cestas facilitan el acceso de los estudiantes a los materiales didácticos. El aula también puede incluir varios tabiques flexibles que permitan delimitar los espacios, pero también ofrecer espacios de calma o aislamiento, como en un rincón de lectura por ejemplo. Pueden estar hechos de pequeñas pantallas o tejidos. Finalmente, el aula flexible también fomenta el uso de pequeños objetos, llamados fidgets, que promueven el manejo y la movilidad de las manos, y permiten que algunos niños canalicen su atención.

aula

Límites y perspectivas

Deben plantearse varias limitaciones con respecto al diseño de un aula flexible, tanto material como educativa. En primer lugar, desde un punto de vista material, la retroalimentación de los profesores que han creado el aula flexible atestigua varias salvaguardias que deben tenerse en cuenta. La primera es no apresurarse: configurar un aula flexible puede llevar mucho tiempo y se puede realizar mediante prueba y error. La segunda salvaguardia se basa en el aspecto material de estos acuerdos. Se debe tener cuidado al elegir muebles que respondan a una necesidad educativa, pero también que sean funcionales y prácticos más que de diseño y estética. Por ejemplo, algunos asientos o algunos movimientos inquietos pueden ser muy ruidosos.

La segunda limitación que se observa, o en todo caso la prevención a tener en cuenta, es el establecimiento de reglas en el aula: si la pedagogía es más colaborativa, esto no quiere decir que sea anárquica. Es importante asegurarse de que las reglas se construyan, comprendan y acepten por todos, para que la atmósfera de aprendizaje en el aula sea pacífica. Por ejemplo, la distribución de estudiantes dentro de diferentes grupos e islas puede llevar a situaciones conflictivas, entonces es necesario asegurar que haya una cierta rotación en la clase, por ejemplo dividiendo a los estudiantes en grupos y considerando una rotación de las islas durante el día o la semana. En esto, el docente conserva su papel de facilitador. Para él, se trata de aclarar expectativas mutuas, identificar comportamientos autorizados y establecer un clima de confianza para alcanzar los objetivos de aprendizaje.

El tercer límite se relaciona con el objetivo de la pedagogía diferenciada y recuerda el segundo: los estudiantes son libres de elegir sus espacios y aprendizajes, pero el docente sigue siendo un guía y orienta a los estudiantes según sus necesidades. Por ejemplo, algunos necesitarán estar sentados estimulantes o estar inquietos para canalizar su energía y concentración, mientras que otros necesitarán calma y se distraerán fácilmente con las inquietudes similares a juguetes, por lo que dependerá del maestro guiarlos hacia los sistemas más adecuados.

Una última limitación identificada por muchos profesores es la implementación de estas clases flexibles. Si algunas escuelas aceptan estos experimentos, le corresponde al profesor organizar su clase. Las escuelas a menudo se encuentran en edificios antiguos con aulas relativamente pequeñas, con muebles mal adaptados. El uso de financiamiento participativo o donaciones de individuos, especialmente de los padres, es un primer paso para los maestros que deseen implementar este sistema.

Sin embargo, la experiencia cada vez más extendida de las clases flexibles ha dado lugar a numerosos estudios científicos, particularmente en los Estados Unidos. Varias universidades han realizado experimentos en el aula con profesores de diferentes cohortes de estudiantes. Se desprende que si el aula flexible no resuelve todos los problemas observados, se observan varios beneficios: el aumento de la capacidad de atención de los jóvenes a quienes se les permite cambiar de lugar y postura durante el horario de clases, mejorar las habilidades de aprendizaje y mejor canalización de la energía estudiantil.

Finalmente, si no todas las escuelas y aulas han adoptado el modelo de aula flexible, es obvio que las pedagogías tradicionales se van abandonando paulatinamente y dan paso a arreglos y pedagogías cada vez más recurrentes inspirados en éste. El rincón o espacio de la biblioteca está presente en muchas clases y, a menudo, se identifica muy rápidamente por la presencia de cojines, un pequeño estante al que tienen acceso todos los estudiantes y una alfombra. El aspecto cálido y confortable es, por tanto, una invitación a la calma, a la vuelta a uno mismo, favorable a la lectura. De la misma manera, el rincón de la computadora ha ido dando paso a espacios de “fablab” donde se agrupan las computadoras y algunos objetos tecnológicos, invitando a un mayor intercambio y cooperación.

En la educación secundaria, las clases flexibles son más difíciles de configurar porque los estudiantes cambian de aula casi cada hora de clase, al igual que los profesores. Sin embargo, cada vez más escuelas intermedias y secundarias están probando el experimento. Algunas habitaciones se prestan más a esto que otras. Les laboratoires de sciences de la vie et de la terre par exemple sont un lieu d’expérimentation avec des modifications très simples qui témoignent de l’ingéniosité des équipes enseignantes, mais aussi d’une volonté de s’approprier l’espace de la salle de classe (balles de tennis au pied des tabourets pour les déplacer, décorations sur les thèmes scientifiques, plantes vertes), tout comme de l’adoption de pédagogies collaboratives et différenciées par la pédagogie par projets en groupe et le calibrage des scenarii pédagogiques au profil alumnos.

Si bien tradicionalmente en muchos países la pedagogía estuvo vinculada al concepto de aula, en el autobús, los requisitos pedagógicos y educativos en la actualidad están cambiando. La paulatina escisión de las nuevas pedagogías, o en todo caso que no son la norma en los sistemas escolares tradicionales, muestra claramente un deseo progresivo por parte de los docentes de modernizar sus métodos de enseñanza, colocando al alumno como docente en el centro de su trabajo. proyecto. ‘aprendizaje y basado en resultados de investigación científica. Este enjambre de escuelas que no son alternativas muestra así una renovación de los paradigmas pedagógicos llamados a transformar en el siglo XXI.